FELICES LOS DO$

Al hablar de “familia”, es necesario remontarnos al siglo pasado, época en la que los hogares se caracterizaban –normalmente–  por estar conformados entre ocho y diez integrantes en su núcleo, es decir, padre, madre e hijos. No obstante, desde hace veinte años la familia en México afronta diversas trasformaciones en su estructura que se reflejan en el número de sus miembros; de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía  (INEGI),  en México hay 28.4 millones de familias que, en promedio, tienen 4 integrantes.

Y es que los constantes cambios en el mundo y la sociedad que lo habita, han impulsado a las nuevas parejas a desprenderse del tradicionalismo –hablando específicamente de una estructura familiar– para adoptar nuevas fórmulas que armonicen con la actualidad y sus múltiples prioridades. Si bien es sabido que años atrás la finalidad de contraer matrimonio era –exclusivamente–  la de conformar una familia y procrear, hoy en día esta creencia ha sido eclipsada por aquellos que, sin más ni más, deciden no concebir hijos y, simplemente, optan por darse una vida de constante ahorro – gasto.

Denominada como Dinks (término que se deriva de la frase en inglés Double Income, No Kids, que en español significa Doble ingreso y sin hijos), es una tendencia seguida por parejas jóvenes (entre 25 y 39 años  de edad) que están unidos por un objetivo en particular: No tener hijos. ¿La razón? La firme convicción de realizarse humana y profesionalmente pero sin la responsabilidad de mantener y educar a un infante. Los Dinks se distinguen por ser muy solícitos desde el punto de vista laboral. Asimismo, son personas que, además de mostrar una marcada propensión a la superación constante, disfrutan del tiempo libre en viajar y/o en hacer destrezas que satisfagan su desarrollo personal como socializar, ejercitarse o frecuentar lugares ostentosos y de moda.

TODO DEPENDE DEL CRISTAL CON QUE SE MIRE

Actualmente, renunciar a ser padre y madre no es una decisión que se tome a la ligera y, en contraste, deriva de diferentes factores que, si bien para algunos son motivo de indecisión, para los Dinks son una política. Aunque parezca absurdo que este tipo de parejas pueda pensar más allá de sí mismos –debido  a que están definidas por metas, y su felicidad reside en el número de aspiraciones que van logrando–, la medida de no tener hijos también se desprende de la situación de violencia e inestabilidad económica en la que se vive hoy en día, y de la preocupación de no poder educar correctamente y en valores a un ser humano.

La realidad es clara, cada pareja decide cómo vivir su matrimonio y es estrictamente libre de establecer las condiciones en las que éste se desenvuelve; sin embargo, cada miembro de ésta –al ser un ente con propias aspiraciones y deseos a mediano o largo plazo– debe colocar sobre la mesa sus expectativas acerca de la paternidad y maternidad; esto facultaría tomar una medida sensata conforme  al futuro de la relación. Para los Dinks el no tener hijos no es un encogimiento, simplemente, es un acto de amor para consigo mismo y su compañero de vida.

EL DATO: Aunque este nicho sectorial ha ido en un gradual crecimiento durante los últimos años (actualmente rebasa el millón de parejas y representa el 1.4% del gasto en México), es imposible catalogarlo como una generación, ya que sólo son consideradas como parejas alternativas a las tradicionales.

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